Le di una patada en la cara con mi otro pie, se ahogo al instante, su cuerpo se hundió y salí nadando muy velozmente hasta llegar a la superficie. Fui a la orilla, no había nadie, empecé a mirar a todos lados con la intriga de saber donde estaban todos. De repente de la nada apareció un elegido, me llevó a donde estaban el resto de ellos, nos quedamos todos sin decir una palabra. Repentinamente se oyó un zumbido alarmante y sentimos un temblor que nos hizo caer a todos. Cada vez era más fuerte, a lo lejos vimos que la tierra comenzó a abrirse, “partiéndose a la mitad”, empezamos a correr desesperados pero esa grieta venia más rápido que nosotros y nos caímos en ella. A llegar al fin de ese agujero quedamos inconscientes porque el golpe había sido muy fuerte.
Despertamos en un cueva iluminada por velas, allí estaba el mensajero que nos dijo:-ustedes deben sacar al mundo de la Apocalipsis que está pasando en la superficie
-¿qué Apocalipsis?-pregunté
-¡este!-nos dijo mientras nos mostraba un espejo en el que se veían personas corriendo desesperadas y catástrofes naturales-ahora se viene lo peor, ¡así que vallan!, no hay mucho tiempo...-nos ordenó.
Las velas se apagaron, el suelo se empezó a mover, cerré los ojos y cuando los abrí ya estaba otra vez en mismo lugar de antes de caer en el la cueva. Teníamos una misión que cumplir pero... ¿como lo íbamos a hacer?, esa era nuestra principal duda en este momento. Me quede pensativo mirando hacia abajo, vi que en la arena estaba escrito “siete elementos”, supuse que era una pista del mensajero y que tal vez nuestro poder era sobre la naturaleza, sobre los elementos, pero solo había cuatro y ahora tenía otra duda. De pronto se formó una ola que cada vez iba aumentando su tamaño, empezamos a correr pero uno de nosotros se quedo allí esperando que el agua la tapará. De repente una niebla cubrió todo, cuando se fue, no estaba la elegida ni tampoco ese tsunami.
El en el suelo se empezaron producir terremotos, salían volcanes que estallaban enseguida que aparecían, una tormenta de rayos salió, el cielo se cubrió de nubes dejando una total oscuridad y soplaba un viento que de a poco aumentaba su intensidad. Salí corriendo sin dirección por no veía nada, se sacudió todo y me hizo caer. Cuando me levante todas esas catástrofes se habían desaparecido al igual que los elegidos, yo no entendía nada. Estaba todo desolado, no había nadie, entonces grité por rabia mientras me arrodillaba. Me quede mirando al suelo y al mirar otra vez mi alrededor estaba todo normal, como si no hubiera pasado nada...
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