jueves, 5 de febrero de 2009

Búsqueda

Eran la siete de la mañana cuando me desperté apronte la cosas necesarias y me fui hacia la playa. El mar estaba sereno y se sentía una fría brisa. Me descalcé , fui acercándome lentamente hacia el agua hasta que mis pies la tocaron, estaba cálida. Cerré mis ojos, respiré profundo y empecé a sentir que el viento me empujaba y la arena me tragaba y del miedo los abrí. Eso para mi era una horrible sensación. Un segundos después escuche en mi mente la voz de ese mensajero que me decía: “¡no te detengas!, ¡no te detengas!”
Después de escucharlo supe que eso era lo que tenía que hacer. Y procedí a hacerlo. Esta vez cuando comenzó esa sensación no abrí los ojos y cada vez más me hundía y el viento más me empujaba.
Me desperté en una cueva muy extraña, arriba había agua pero no se caía, era como si una fuerza la sostuviera y mantuviera ahí. Me paré y fui caminando por un túnel alumbrado por piedras preciosas que brillaban en la oscuridad. Llegué a una parte donde había varios túneles por donde pasar y me confundí porque no sabía a donde ir. Decidí irme a uno que estaba a mi derecha y dije:“que sea lo que el destino quiera”.
Cuando llegue al final del túnel, vi que estaba en el mismo lugar donde había empezado y me di cuenta de que no era el correcto. Entonces, fui por el camino que estaba frente a mi, camine hasta que escuche unos gritos de desesperación y una voz monstruosa:- parece que los elegidos no tenían tanto poder como se creía, los tengo en mis manos y solo me falta el séptimo, solo no creo que pueda enfrentarse a mi-.
Yo al instante deje de esconderme y grité:-¡déjalos en paz!
-ah...el elegido que me faltaba, me hiciste un favor al venir-me respondió
-¡si! para evitar tus planes
-no...!para atraparte!
Extendió su mano apuntando hacia mi, la cerró y sentí que me ahorcaba. Intente escaparme pero no podía:- es imposible escaparte-me dijo mientras me daba contra la pared dejándome sin poder mover mi cuerpo. Me puso en una especia de cama de acero, me ato a ella, y cerca de mi estaban los otros elegidos en las mismas condiciones que yo. Puso siete velas negras encima de cada uno de nosotros, las prendió y empezaron a derretirse. Luego de hacer esto se fue pero antes nos dijo:-sientan el dolor-.
Comencé a sentir el calor del fuego sobre mi, cerré mis ojos, me concentre en poder moverme para tirar la vela. De repente de la nada aparecí en una lugar donde mi cuerpo flotaba, era todo luz blanca y también empezaron a aparece mis compañeros. Cuando ya estábamos los siete allí, nos transportamos a un desierto. Caminamos hasta que la arena nos empezó a absorber, y algunos se intentaron escapar corriendo pero salió un planta de la arena y los agarró. Yo era el último que quedaba ahí, de repente algo me sujeto el pie, comenzó tirar con fuerza, intente salirme pero no pude y me hundí. Caí en la oscuridad hasta una vi una pequeña luz, empecé a escuchar una que voz suave pero que asustaba:-hola...
-¿quién me habla?-pregunté
-¡yo soy tu peor miedo!- me gritó
-¿dónde estoy?
-en la oscuridad, donde viven los miedos de todas las personas
Luego de eso no escuche más nada, pero sentí, que alguien atrás de mi me tocaba el hombro, me di vuelta y era yo pero estaba pálido y frío porque mi peor miedo era a la muerte. Entonces “mi otro yo” puso su mano en mi cara, él comenzó a verse normal, a estar vivo, yo era todo lo contrario, pero cerré lo ojos y me dije: “no vivimos para siempre, debemos morir alguna vez, no le temo a la muerte, yo soy un elegido, soy inmortal, si ya no lo soy....¡ahora no es el momento de entregarte mi vida! Debo vivir sin miedo ¡debo vivir!
Ese lugar se lleno de luz poco a poco, la muerte desapareció, yo recupere la energía que me había quitado. Desperté con la vela sobre mi que ya casi estaba toda derretida, hice un esfuerzo para apagarla e intente desatarme, en varios de esos intentos pude hacerlo. Cuando ya me libere hice lo mismo con los otros elegidos, rápidamente los desate y justo que nos íbamos a escapar apareció el ex-elegido. Salimos corriendo mientras nos seguía, llegamos a un lugar donde había una estatua del mensajero, una luz la estaba iluminando como si fuera algo sagrado. De repente de la nada apareció ese villano que ahora sabíamos que se llamaba Lord Evil(así se hacia llamar) y me empujo haciendo que chocara la estatua, se cayera y se rompiera. Comenzó a temblar todo, la cueva se estaba derrumbando, el agua sostenida arriba de la cueva se estaba cayendo hasta que se inundo todo y nos fuimos nadando. Lord Evil no estaba siguiendo y justo cuando yo estaba a punto de llegar a la superficie para respirar, me agarró el pie sin dejarme tomar aire...

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